martes, noviembre 18, 2003

Elecciones en Cataluña



Los procesos electorales tienen una gran ventaja. Es cuando mejor se ve cómo son de verdad los políticos. No hay partido que se libre de hipocresías. Es un buen momento para analizar los mensajes que cada uno lanza durante la campaña electoral, después de los primeros recuentos y con los resultados definitivos.

Está el "no queremos comentar las encuestas", cuando dan por perdedor al partido en cuestión. Y, por supuesto, la rebosante alegría que muestran todos. Porque nadie pierde. Aunque se reduzca el porcentaje do votos y los escaños. Todos son ganadores. De tal modo que, si miras la tele un día de elecciones sin saber quién es quién, te parece que han ganado todos los partidos.

Ahora en Cataluña entramos en una nueva paradoja. La llave de la gobernabilidad (según los resultados) está en un partido que se declara abiertamente independentista. Y claro. A ver cómo se mueven ahora PSOE y CiU (posibles aspirantes al gobierno) para negociar con un partido tan "políticamente incorrecto". Será magistral ver cómo el partido que se lleve a ERC a su huerto justifica los pactos de cara a sus votantes.