jueves, noviembre 06, 2003

Anzuelo de noticias

Disculpad que meta este rollo tan largo... ya preguntaré a David como colocarlo sin invadir tanto espacio...

La música y el vídeo digital se mueven. Las redes informáticas y los discos duros empiezan a asomar tímidamente por los hogares prometiendo entretenimiento digital ubicuo. Hace unos meses anunciábamos desde estas páginas las apuestas a favor de la convergencia digital de firmas muy reputadas en alta fidelidad como Marantz, Onkyo, Sony o Yamaha. Decíamos que estas compañías especializadas en la imagen y el sonido de calidad están apostando por lectores de compactos con disco duro que proponen una especie de “hilo musical a la carta”. Hablábamos también de lectores DVD compatibles con las películas que se mueven en Internet y conectados a redes informáticas (Kiss DP-500 DiVX. Incluso adelantábamos las intenciones de Yamaha por lanzar al mercado pasarelas musicales que funcionarán a través de la última tecnología para redes informáticas sin cables (Wi-Fi).
Hoy, todas estas previsiones se confirman y multiplican por diez. Las dos firmas especializadas en imagen y sonido más grandes del mundo (Philips y Sony) han presentado sus próximos módulos multimedia. Unos módulos que serán capaces de combinar las prestaciones de la informática con la calidad y capacidad de entretenimiento de los equipos audiovisuales. Hace unos meses, Sony desveló en Berlín su invento: una caja audiovisual con conexión a red informática (Ethernet). Es decir, una especie de pasarela informática que, a la vez, lleva conexión al televisor y al equipo de sonido. Bastará un mando a distancia para controlar el menú en la pequeña gran pantalla. Las órdenes que daremos serán muy concretas: quiero escuchar esta lista de canciones o ver esta película en el televisor. La música y el vídeo, en este caso, son simples archivos multimedia grabados en el disco duro de cualquier ordenador de la casa.
El módulo multimedia presentado por Philips nace con las mismas intenciones. Aunque, de momento, sólo trabaja con música ofrece una característica absolutamente seductora: no necesita conexión por cable con el ordenador. Simplemente se coloca cerca del televisor y del equipo de alta fidelidad. Se enganchan los conectores audiovisuales y, después, se activa su acceso informático a una red inalámbrica Wi-Fi.
Este movimiento de fusión entre lo audiovisual y lo informático, que se ha puesto en marcha, no tiene vuelta atrás y, además, está cargado de nuevas sorpresas. Las últimas me han llegado desde la sede europea de Aiwa. Hace poco, Domingo Jaumandreu actual vicepresidente de Aiwa Europa y antiguo responsable de Sony España mostró a un reducido número de periodistas el camino que tomará su firma a partir de ahora. Y parece un rumbo interesante. Hasta hace muy poco, Aiwa, simplemente, funcionaba como una firma de segundo nivel. Es decir, simplificaba el tipo de equipos que inventaban las grandes firmas, para ofrecerlos más baratos y, casi siempre, con una calidad más limitada. Ahora parece que quieren variar este enfoque. Como es lógico, el cambio pasa por desarrollar productos de más calidad y con alternativas propias. Así, en Berlín nos mostraron el nuevo rumbo de Aiwa con nuevas ideas y equipos originales y sugerentes. Máquinas que apuestan por la innovación y acercan nuevas alternativas acordes con los gustos de los más jóvenes. Me ha llamado la atención especialmente las minicadenas con conexión USB al ordenador. Los chavales suelen guardar música en el disco duro de su PC y luego la suelen escuchar a través de las pobres cajas acústicas de plástico que acompañan al ordenador. Ahora, con este nuevo tipo de equipos que propone la firma japonesa, pueden pasar esta música digital directamente a la cadena de Aiwa para escucharla con más calidad y sin tener que limitar los recursos de su PC. Nuevas ideas para un movimiento convergente e imparable que terminará por fundir el mundo informático con el audiovisual.